Real estate photography: why it matters
Un piso puede estar a precio de mercado, bien ubicado y en buen estado, pero si las fotos son malas, la mayoría de posibles compradores lo descartará en dos segundos. La foto de portada es lo primero que ven en Idealista. Ese golpe de vista es el que dice "entro a ver la ficha" o "siguiente".
El dato
Un estudio interno con 250 propiedades listadas en Barcelona y Madrid arrojó:
- Pisos con foto profesional: vendidos en 42 días al 98 % del precio de salida.
- Pisos con foto de móvil: vendidos en 78 días al 93 % del precio de salida.
Eso en un piso de 400.000 € son 20.000 € de diferencia. El fotógrafo costó 350 €.
Qué pide un buen fotógrafo inmobiliario
- Cámara full-frame con objetivo gran angular (16-35 mm).
- Trípode para exposiciones largas.
- Flash externo para rellenar sombras.
- Drone opcional para exteriores.
Esto ya descarta al 80 % de los que se llaman "fotógrafos inmobiliarios" y son solo gente con móvil de gama alta.
Qué deberías obtener
- 15-25 fotos editadas (cada habitación + detalles).
- Foto aérea si hay patio/jardín.
- Plano 2D simple del piso.
- Tour virtual 3D (Matterport o similar) para pisos premium.
- Entrega en 48-72 h.
Errores del fotógrafo que delatan mal trabajo
- Fotos con paredes torcidas sin corregir.
- Foto de cada habitación desde la puerta (monótono).
- Luz natural no compensada (contraluz quemado).
- No quitar objetos molestos (mandos, botellas, cepillos).
Cuánto pagar
Precios de mercado en 2026:
- Piso 60 m²: 180-280 €.
- Piso 100 m²: 250-400 €.
- Casa 200 m²: 400-600 €.
- Incluir drone: +100 €.
- Incluir tour 3D: +150-300 €.
Es el mejor retorno de todo el proceso de venta. Si vas a ahorrar algo, que no sea esto.
Para la web propia
Si publicas en tu web además de portales, pide entrega en dos formatos:
- 2400 px longest edge, JPEG 80 % (web).
- Original sin procesar (archivo).
Con el original puedes recortar para redes sociales o folletos sin pérdida.
Las fotos son la primera y a menudo única impresión. Tratarlas como "el último paso" es vender peor por ahorrarse un gasto pequeño.